viernes, 6 de julio de 2012

“Y HUBO ALGUIEN”


Son estos momentos de incertidumbre y de caos social en el que muchos recordamos la terrible década del ochenta, en el que Sendero Luminoso y el MRTA sembraban el terror en nuestro país, pues sus posiciones extremistas buscaban derrocar al Estado a base de violencia y sangre. Nunca olvidaré los atentados, las torres de luz derribadas, los coches bomba, los apagones, las familias que se quedaron sin uno más miembros y sobre todo la muerte de miles de inocentes que fueron víctimas del terror y del mal trabajo de los gobernantes que nada o poco pudieron hacer para frenar a esta ola criminal.

En esta época no se podía ir a cenar o al cine tranquilamente, el miedo entre la población era constante. El Perú era como una de las más terroríficas películas de terror de Hollywood, pues el caos social no era nuestro único problema, teníamos la hiperinflación, la caída del PBI, la informalidad, el cierre a otras economías a la de nuestro país (es decir nadie quería saber nada de nosotros) provocada por las nefastas políticas económicas adoptadas por el primer gobierno de García.

Y hubo alguien, que asumió la Presidencia de la República en esta situación y logró conducir nuestro país, solucionando los problemas sociales, políticos y económicos (no olvidemos que gracias al fujishock se logro la estabilización de los precios y que el ingreso de capitales y de inversión privada se dio gracias a los cambios políticos que se dio en su gobierno). Este alguien se encargo de estabilizar el caos político- social y de que dejáramos atrás esa terrorífica película de horror que lastimosamente hoy estamos empezando a volver a verla.

El Presidente Alberto Fujimori podrá tener muchos detractores; sin embargo creo que nadie puede negar que la pacificación de nuestro país se diera gracias al trabajo de inteligencia contrasubversiva que aplicó su gobierno y que se consagró con la captura de Abimael Guzmán, Víctor Polay, Helena Iparraguirre y otros líderes de SL y el MRTA. El rescate en la Embajada de Japón y la paz con el Ecuador son solo algunos ejemplos en los que el Ingeniero demostró que su objetivo era acabar con la violencia y el terror en el Perú.

La pacificación no se logró con Alejandro Toledo, todo lo contrario él liberó e indemnizó a muchos de los acusados por terrorismo ¿Quién indemniza a los padres y familiares de los hijos, hijas, esposas, esposos, padres y madres de quienes fueron víctimas de los senderistas y emerretistas? ¿Dónde están las ONG?

Hoy encontramos una situación política- social similar al de los ochenta, con actores diferentes pero con la misma intención de derrocar al Estado, para lograr el ascenso al poder. Aquí no existe interés por el agua, o como en los ochenta intereses por el campesino o el obrero, lo único que existe es una masa de dirigentes extremistas que busca manipular a miembros de la población para frenar el desarrollo que tenemos desde la década del noventa. Señor Presidente, es necesario realizar un trabajo de inteligencia, pues la ola de protestas violentistas se está masificando en todo el territorio peruano. La muerte de peruanos por peruanos debe de terminar.

miércoles, 4 de julio de 2012

SANGRE EN CAJAMARCA


Tres muertos y más de una veintena de heridos es el saldo que nos dejó la última turba de los grupos radicales que se encuentran en Cajamarca. 

El Ejecutivo comandado por el Presidente Ollanta Humala debe trabajar una estrategia orientada a frenar estos actos terroristas, pues la violencia con la que actuaron no pueden ser definidas de ninguna otra manera y sobre todo no debemos creer y caer en el error de tomarlos como “grupos de abigeos”, como se denominó  a Sendero Luminoso en la década del ochenta.

Los grupos radicales obtuvieron su objetivo, este fue el de crear incertidumbre y miedo en la población a base de sangre, el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos busca que el Estado pise el palito y actúe en forma violenta para acusarlo de violar los derechos humanos y por supuesto que las ONGs “rojas” van a denunciar de inmediato a los policías, militares y políticos, por defender el Estado de Derecho y los intereses de la Nación.

Su plan es claro, desestabilizar al gobierno en forma sistemática y para ello no importa cuántas personas puedan morir con tal de lograr este objetivo.

Yo me pregunto ¿Cuándo empezó a importarles el medio ambiente a los rojos? Esto es sólo su caballito de batalla y si pudieran obtener mayores réditos con otro tema que no fuese medio ambiental, lo harían. Ya nos estamos dando cuenta el poco respeto que tienen por la democracia y por la Constitución al no respetar las propiedades privadas ni públicas, al primar intereses particulares sobre los nacionales, al no respetar a la autoridad y sobre todo al no respetar la vida.