Son
estos momentos de incertidumbre y de caos social en el que muchos recordamos la
terrible década del ochenta, en el que Sendero Luminoso y el MRTA sembraban el
terror en nuestro país, pues sus posiciones extremistas buscaban derrocar al
Estado a base de violencia y sangre. Nunca olvidaré los atentados, las torres
de luz derribadas, los coches bomba, los apagones, las familias que se quedaron
sin uno más miembros y sobre todo la muerte de miles de inocentes que fueron
víctimas del terror y del mal trabajo de los gobernantes que nada o poco
pudieron hacer para frenar a esta ola criminal.
En
esta época no se podía ir a cenar o al cine tranquilamente, el miedo entre la
población era constante. El Perú era como una de las más terroríficas películas
de terror de Hollywood, pues el caos social no era nuestro único problema,
teníamos la hiperinflación, la caída del PBI, la informalidad, el cierre a
otras economías a la de nuestro país (es decir nadie quería saber nada de
nosotros) provocada por las nefastas políticas económicas adoptadas por el
primer gobierno de García.
Y
hubo alguien, que asumió la Presidencia de la República en esta situación y
logró conducir nuestro país, solucionando los problemas sociales, políticos y
económicos (no olvidemos que gracias al fujishock se logro la estabilización de
los precios y que el ingreso de capitales y de inversión privada se dio gracias
a los cambios políticos que se dio en su gobierno). Este alguien se encargo de
estabilizar el caos político- social y de que dejáramos atrás esa terrorífica
película de horror que lastimosamente hoy estamos empezando a volver a verla.
El
Presidente Alberto Fujimori podrá tener muchos detractores; sin embargo creo
que nadie puede negar que la pacificación de nuestro país se diera gracias al
trabajo de inteligencia contrasubversiva que aplicó su gobierno y que se
consagró con la captura de Abimael Guzmán, Víctor Polay, Helena Iparraguirre y
otros líderes de SL y el MRTA. El rescate en la Embajada de Japón y la paz con
el Ecuador son solo algunos ejemplos en los que el Ingeniero demostró que su
objetivo era acabar con la violencia y el terror en el Perú.
La
pacificación no se logró con Alejandro Toledo, todo lo contrario él liberó e
indemnizó a muchos de los acusados por terrorismo ¿Quién indemniza a los padres
y familiares de los hijos, hijas, esposas, esposos, padres y madres de quienes
fueron víctimas de los senderistas y emerretistas? ¿Dónde están las ONG?
Hoy
encontramos una situación política- social similar al de los ochenta, con
actores diferentes pero con la misma intención de derrocar al Estado, para
lograr el ascenso al poder. Aquí no existe interés por el agua, o como en los
ochenta intereses por el campesino o el obrero, lo único que existe es una masa
de dirigentes extremistas que busca manipular a miembros de la población para
frenar el desarrollo que tenemos desde la década del noventa. Señor Presidente,
es necesario realizar un trabajo de inteligencia, pues la ola de protestas
violentistas se está masificando en todo el territorio peruano. La muerte de
peruanos por peruanos debe de terminar.


